
Según un nuevo estudio hecho en ratones por investigadores del Centro Integral del Cáncer en la Universidad de Michigan (UM), la congelación de un cáncer en su etapa temprana lo mata en su sitio, y también parece generar una respuesta de inmunidad que ayuda a detener la propagación del cáncer, lo cual conduce a tasas de supervivencia mejores que las de la cirugía.
Sobre el estudio:
- El estudio se hizo en ratones con
cáncer de mama.
- Un método involucra la congelación rápida -en unos 30 segundos- del tumor; el otro congela el tumor lentamente a lo largo de varios minutos. Los resultados de la crioablación se compararon con los resultados obtenidos en ratones cuyos tumores se extirparon con cirugía.
- Ambas técnicas de crioablación mataron eficazmente el tumor de mama. Los ratones tratados con la congelación rápida tuvieron menos tumores que se extendieran a los pulmones y una mejor supervivencia comparados con los ratones tratados solamente con cirugía o los ratones tratados con la técnica de congelación más lenta.
- El estudio mostró que el beneficio de la congelación rápida se debe, probablemente, a los cambios en el sistema de inmunidad que ayudan a matar el tumor. La congelación con la técnica más lenta, aparentemente, hace que el sistema de inmunidad no tenga la misma capacidad para matar al tumor.
- "Lo que hemos aprendido en este estudio es que no todas las crioablaciones son iguales", explicó Michael Sabel, profesor asociado de Cirugía en la Escuela de Medicina de la UM. "La técnica usada para congelar el tejido puede tener un impacto significativo en la forma en que responde el sistema de inmunidad. El sistema que usamos hoy parece ser ideal para destruir el tumor dentro del pecho y para generar una respuesta de inmunidad contra el cáncer".
El estudio se publicó en la edición de Internet de la revista, Annals of Surgical Oncology. A partir de estos resultados obtenidos con ratones los investigadores llevan ahora a cabo una prueba clínica que usa la crioablación en pacientes con cáncer de mama. Para esta prueba los investigadores usan la técnica de congelación rápida.
Por más información acerca del estudio póngase en contacto con Cancer AnswerLine de la UM, en el teléfono 800-865-1125.
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¡Senos a salvo!
Un tercio de los tumores de mama podrían evitarse si la mujer siguiera un estilo de vida adecuado, que excluya los elementos perjudiciales para la salud femenina como el tabaco, y favorezca los hábitos saludables. El simple hecho de mantener una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regularmente evitaría que aparezcan buena parte de los tumores.
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¡Senos a salvo!
Un tercio de los tumores de mama podrían evitarse si la mujer siguiera un estilo de vida adecuado, que excluya los elementos perjudiciales para la salud femenina, y favorezca los hábitos saludables.
El simple hecho de mantener una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regularmente evitaría que aparezcan buena parte de los tumores.
¡Senos a salvo!
No fumar
Un tercio de los tumores de mama podrían evitarse si la mujer siguiera un estilo de vida adecuado, que excluya los elementos perjudiciales para la salud femenina como el tabaco, y favorezca los hábitos saludables.
El simple hecho de mantener una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regularmente evitaría que aparezcan buena parte de los tumores.
¡Senos a salvo!
Menos alcohol
El alcohol eleva el riesgo en toda la población, pero en especial en quienes tienen predisposición genética a padecer cáncer de mama y en mujeres posmenopáusicas tratadas con terapia hormonal sustitutoria, ya que incrementa el nivel de estrógenos circulantes y altera el equilibrio hormonal.
¡Senos a salvo!
Más actividad física
Las mujeres que hacen una actividad intensa más de cinco horas a la semana tienen un 20% menos de riesgo de cáncer de mama invasivo y un 31% en fase temprana, en comparación con las que realizan menos de 30 minutos semanales de actividad intensa.
¡Senos a salvo!
Más aceite de oliva
En los últimos años se han efectuado diversos estudios en España, Grecia e Italia en los que se concluye que existe una reducción del 25% en el riesgo de padecer cáncer de mama cuando se comparan mujeres que consumen aceite de oliva virgen con aquellas que consumen otro tipo de aceite o grasa.
¡Senos a salvo!
Menos sal
Las personas que comen alimentos con alto contenido de sal duplican el riesgo de contraer cáncer, el mayor riesgo se va al estomago, pero hay estudios que muestran que también influye en un cáncer de mama.
Por lo tanto, la dieta ideal debe ocupar sal al mínimo, y mejor aumentar el consumo de soja como condimento.
¡Senos a salvo!
Menos alimentos procesados
El consumo elevado de alimentos procesados y carnes rojas, puede constituir una fuente de unos compuestos denominados radicales libres de oxígeno o de nitrógeno (ello se debe a los métodos que se utilizan para cocinar este tipo de productos: en escabeche, asados sobre ascuas, ahumados...), sustancias promotoras de tumores, por los daños irreversibles que provocan en el ADN, advierten los médicos.
¡Senos a salvo!
Más comida asiática
La baja tasa de incidencia de cáncer de mama en la población asiática es atribuida en parte al consumo de soja, cuyos fitoestrógenos parecen proteger frente a los tumores relacionados con las hormonas, como el de mama.
Otro alimento que favorece el equilibrio hormonal es el aceite de lino, rico en omega 3 que ayuda a evitar la obstrucción de los conductos mamarios.
¡Senos a salvo!
La dieta ideal
Otras recomendaciones para prevenir el cáncer de mama son consumir frutas y verduras, cítricos ricos en vitamina C y A y crucíferas, comer más productos de grano entero, productos ricos en fibra y las legumbres, evitar o reducir el consumo de productos de escabechados, curados o ahumados, y no tomar más de dos vasos pequeños de alcohol al día.
¡Senos a salvo!