
Muchas personas proclaman estar a dieta y que no pueden perder una onza. En ocasiones el no leer bien las etiquetas o no prestar atención a las porciones pueden sabotear tus mejores esfuerzos. Los errores más comunes:
No hacer la matemática. El conteo de calorías está basado en una porción típicamente de ocho onzas para bebidas y tal vez un trozo de una torta. Lee la etiqueta y calcula el verdadero costo de tu indulgencia. Mucho cuidado con los términos 'lite' o 'ligeramente endulzado'.
>>Aprende a leer las etiquetas de los alimentos
Probar las muestras. Piensas que esas muestras de
muffin en el café o un vasito de
smoothie en el mall no hacen diferencia, piénsalo otra vez. Las muestras son tentadoras, pero pueden traducirse en cientos de calorías en una salida al centro comercial, especialmente porque muchas veces olvidas lo que consumiste y comes como regularmente lo harías.
Limpiar tu plato. Estamos acostumbrados a comer todo lo que se nos sirve, especialmente cuando vamos a restaurantes. Un estudio reveló que las personas comieron un 25% más de calorías cuando se les sirvieron porciones más grandes. Para mantenerte en control, decide con anticipación cuánto deseas comer y cuando tu plato llegue, separa la porción que deseas comer y pide que empaquen el resto para llevar.
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¿Por qué no bajas de peso?
La vida en pareja
La vida en pareja es otra de las causas que dificulta perder peso. Un estudio de 32 años encontró que cuando una de las partes se torna obeso, el otro tiene un 37 por ciento de mayor probabilidad de hacer lo mismo. La solución es simple: en lugar de que las 'actividades de pareja' consistan en rentar películas y mirarlas mientras se devoran comida china, hagan el esfuerzo de crear hábitos saludables como ingerir comidas balanceadas hechas en casa y ejercitarse regularmente.
Cassandra Hubbart, AOL
WireImage.com
Cuando no bajas de peso
Por Yined Ramírez
Tu rutina es muy rutinaria
Si conservas la misma rutina de ejercicios por meses o años, lo más probable es que no veas diferencia en tu peso o condición física. Los músculos tienen memoria y si no varías tu régimen es muy posible que tu progreso se estanque. Si asistes a un gimnasio, trata de cambiar con frecuencia las máquinas de ejercicio cardiovascular o de levantamiento de pesas. Explora clases como yoga y pilates que reten tu condición. Si trotar es tu fuerte, trata de añadir natación o excursionismo, la variedad también evitará que te aburras de ejercitarte.
Cuando no bajas de peso
Adicción a los edulcolorantes
No te dejes llevar por los productos que se venden como dietéticos sólo porque contienen edulcolorantes (aditivo para los alimentos que duplica el efecto del azúcar sin las calorías). Los productos con sustitutos del azúcar suelen tener menos calorías, cierto, pero esto no significa que puedes ingerirlos sin control. Un estudio de laboratorio con ratas comprobó que estas consumieron 90 por ciento más del yogurt endulzado artificialmente que del regular. Recuerda leer cuidadosamente las etiquetas y que no todo lo que contenga edulcolorantes es bueno para ti especialmente si no ejerces moderación.
Cuando no bajas de peso
No consumes alcohol
Las probabilidades de obesidad son un 17 por ciento menos en personas que consumen una o dos bebidas alcohólicas diarias que los que no consumen, de acuerdo a un estudio de ocho mil no fumadores. Pero no te apresures a agarrar la botella, quienes abusan de las bebidas alcohólicas tienen mayor tendencia a ser obesos, especialmente si no es su costumbre consumir tragos. Si uno o dos tragos diarios es tu máximo, puedes continuar esa práctica.
Cuando no bajas de peso
Tu manejo del estrés
Para muchas personas es un verdadero reto mantener su peso cuando sufren de estrés. Hay quienes asimilan el estrés o problemas emocionales como la ansiedad, la soledad o el aburrimiento a través de la comida y las opciones más buscadas no son tallos de apio sino comidas poco nutritivas altas en grasa y con alto contenido de azúcar. Trata de identificar las situaciones que te estresan y antes de buscar consuelo en la comida practica ejercicios de meditación o sal por una caminata cuando te veas en momentos de tensión.
Cuando no bajas de peso
Eres carnívoro
A pesar de todos los defensores de las carnes rojas, estudios establecen una relación entre la obesidad y los carnívoros. Un 40 por ciento de los omnívoros (quienes se alimentan de productos de animales y plantas) sufren de obesidad comparados con un 29 por ciento de semi vegetarianos (ingieren pollo y pescado) y un 25 por ciento de vegetarianos estrictos. Para bajar unas libritas, deja el asado y consume menos productos de animales.
Cuando no bajas de peso
La bicicleta está cubierta de moho y polvo
Manejas a todas partes, no importa que se trate de unas cuadras. La adicción a los autos juega parte en la mayoría de la gente en sobrepeso. Las personas que viven en zonas pedestres donde pueden completar mandados, compartir socialmente y con áreas y parques recreativos a su disponibilidad, suelen ser más delgadas. No pienses que lo único que cuenta es pasarte horas en el gimnasio, pequeños ajustes como optar por las escaleras, elegir el estacionamiento más retirado y correr la bicicleta contribuyen a quemar calorías y mantenerte activo.
Cuando no bajas de peso
La vida en pareja
La vida en pareja es otra de las causas que dificulta perder peso. Un estudio de 32 años encontró que cuando una de las partes se torna obeso, el otro tiene un 37 por ciento de mayor probabilidad de hacer lo mismo. La solución es simple: en lugar de que las 'actividades de pareja' consistan en rentar películas y mirarlas mientras se devoran comida china, hagan el esfuerzo de crear hábitos saludables como ingerir comidas balanceadas hechas en casa y ejercitarse regularmente.
Cuando no bajas de peso
Eres vampiresco
Casi nunca ves la luz del sol. Mientras que te ganarías un premio de los dermatólogos, la gordura ha sido relacionada con deficiencia en los niveles de vitamina D, lo que el sol contribuye a mantener. Expertos recomiendan exponerse al sol unos 20 minutos diarios siempre protegiendo el rostro y las manos.
Cuando no bajas de peso
Asistes a recepciones de iglesia
Un investigador de la Universidad de Purdue concluyó que los niveles más altos de obesidad entre personas religiosas se encuentran entre los bautistas, protestantes y católicos. Muchas de las actividades sociales de las iglesias giran alrededor de la comida y a eso se le suman las galletitas y el café después de un servicio y las ventas de pastelitos para recaudar fondos. Esta tendencia no se limita a las iglesias únicamente, ya que muchas personas comparten con sus familias extendidas de la misma manera: con cenas, BBQ o reuniones en las que cada cual trae su especialidad o mejor plato. Si no te puedes zafar de estos compromisos, trata de no asistir hambriento y sé más selectivo a la hora de compartir.
Cuando no bajas de peso
Tienes amigos obesos
La obesidad puede ser contagiosa. Investigadores examinaron redes sociales de más de 12 mil personas por espacio de 30 años y determinaron que tener un amigo cercano obeso aumenta las probabilidades de ser igualmente voluminoso un 57 por ciento. La posibilidad es mayor si son amistades del mismo sexo. Esta no es razón para romper una amistad, mejor trata que los momentos compartidos con estas personas involucren una caminata o actividad, en lugar de cena o situaciones sedentarias como ver una película o ir por helado.
Cuando no bajas de peso