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Cómo sobrevivir las fiestas después de un divorcio

Categories: Salud Mental, Confianza

Cómo sobrevivir las fiestas después de un divorcio
Por Rose Sweet

Para los divorciados, las fiestas pueden ser un infierno: dividirse a los hijos durante las vacaciones, poco dinero para comprar regalos, soledad, rechazo, coraje, depresión y mucho más. Una mujer me dijo que desearía poder tomarse una píldora y despertar hasta enero. ¿Te sientes así con respecto a esta temporada? He pasado por eso y puedo ayudarte. No se trata de una pastillita rosa, pero aquí mi prescripción para ayudarte a sobrevivir la depresión de las fiestas:

Recuerda que no es la última Navidad

Si tu divorcio está reciente, deja de pensar en la Navidad de este año como la última de tu vida. Esta será dura y habrá decepción y amargura, sin duda. Así que retoma en tu mente todas las Navidades pasadas y piensa en las que están por venir, que serán bellas. Lo único que realmente necesitas hacer este año es agradecerle a Dios por lo que es verdaderamente importante esta temporada. Lo demás, no es importante.

Date permiso de dar un paso atrás

Mi mamá nunca se divorció, pero tuvo nueve niños durante todo el año y sabía cómo disfrutar las fiestas con un presupuesto limitado, así que dejaba pasar las cosas que no eran absolutamente necesarias. Toma un consejo de ella: No tienes que enviar tarjetas este año; no tienes que hornear un 'fruitcake', coser a mano los disfraces de Navidad, o invitar a los vecinos a la fiesta de galletas que haces cada año.

Evita las fiestas si así lo quieres

Si ir con la familia o amigos te ayudará a sentirte mejor, ¡hazlo! Ponte algo lindo y disfruta el evento. Pero si celebrar te hace sentirte mal o estar ansiosa, quédate en casa. Olvídate de lo que los demás puedan pensar. No bailes al ritmo de los demás, eso sólo te desgastará. Durante este período post-divorcio, es hora de cuidarte. Sé gentil contigo misma.

Involucra a los niños

Si tu ex esposo ya no estará para hornear galletas o para poner el árbol, y sientes que debes hacer estas cosas, involucra a tus hijos. Déjalos hacer un desorden y luego ponlos a limpiar. Trabajar juntos en un proyecto divertido es lo que crea nuevos recuerdos.

Descansa

La vida es estresante. Las fiestas son doblemente estresantes. Si sumas el divorcio a esta mezcla, tienes un cóctel nuclear. Tus emociones te drenarán físicamente, así que descansa lo suficiente. Si no tienes la energía o te esforzarás mucho para las fiestas, pide ayuda. Tal vez tu papá puede llevar a los niños a patinar sobre hielo, o tu vecino pueda llevarlos a ver la nueva película navideña, mientras tú tomas una larga siesta invernal. Un padre descansado es un padre feliz. ¡Divorciado o no!

Ayuda a alguien más

Los consejos que se le dan a un divorciado o alguien que está en duelo por otra cosa, son para sacarlo a uno de su propia desdicha y para ayudar a alguien menos afortunado. Saldrás de tu sufrimiento y te sentirás mejor. Pero... creo que hay más que eso. ¿Qué tal si sabes que eso es una buena idea, pero simplemente no puedes? ¿Qué tal si tratas y tratas y tratas de reunir ropa, juguetes o comida para los pobres, pero lo único que logras hacer es quedarte en casa y llorar? Entonces agradece a Dios por el deseo que hay en tu corazón de ayudar a otros y hazte el propósito de que cuando tengas energía, lo harás. Incluso la presión de tener que hacer cosas buenas puede volverse una pérdida innecesaria de energía.

Crea algo hermoso

El divorcio y la desdicha traen oscuridad y cosas feas. Embellecer tu entorno puede ayudarte a aliviar el dolor. Pídeles a tus hijos o amigos que te ayuden a limpiar y arreglar la casa, aunque sólo sea por un fin de semana o un día. Abre las persianas si te gusta la luz; ciérralas si prefieres sentirte como en tu capullo (pero no abuses, esto alimentará la depresión). Enciende algunas velas. Recoge algunas hojas verdes o invernales, y mételas en una vasija; pídeles a los niños que dibujen algo que puedas poner el refrigerador. Pon tu música favorita (nada que te recuerde a tu ex). Recoge la ropa y arregla tu cama.

Cocina algo delicioso o sal

Con el divorcio, el apetito de amor, familia y seguridad, aumenta. Tenemos antojo de afecto y estamos hambrientos de afirmaciones. Puedes notar que la comida y las emociones están cercanamente ligadas. Así que ya sea tu sándwich de queso favorito, una corte de carne o una cerveza fría, o una cena en tu restaurante Chino favorito, hazlo. Y no sólo lo hagas por los niños o con los niños o vayas a donde los niños quieran ir. Esto también está bien, pero no como una dieta fija. Elige lo que tú quieras.

Escápate cuando puedas

Las emociones que a uno lo asaltan después de un divorcio –y especialmente durante las fiestas- pueden ser brutales. Escapa a algún lugar (o a alguna actividad) que te de un respiro. Toma una caminata, lee un libro, arregla el garaje, deshazte de la basura de tus cajones. Cada personalidad encontrará una distracción y satisfacción en algo diferente. No te refugies excesivamente en la TV o la computadora. No lo hagas en la pornografía. No te resguardes en las compras adictivas, el juego, o cosas por el estilo. Cualquier enfoque centrado en uno mismo no te liberará del dolor y te esclavizará al largo plazo.

Reza

Incluso si te has preguntado en dónde ha estado Dios durante este divorcio, no renuncies a él. El llorar sirve como limpieza y libera la pena y el dolor. Estudios médicos han demostrado que los pacientes que rezan ven mayores beneficios de salud y que incluso logran curarse de enfermedades serias. No dejes que tu divorcio te robe la salud mental, emocional y espiritual.

Planea la siguiente Navidad

Ya sé que te sugerí olvidar lo que pasará este año, pero no puedo evitarlo –las ofertas después de Navidad son enormes y perfectas para comprar tarjetas, regalos y adornos para el siguiente año, y podrás conseguirlos por menos de la mitad de sus precios. El próximo año llegará inevitablemente y será mejor, lo prometo. Podrá tomarte algunos años para que vuelvas a estar en control, pero algo pasará cuando menos te lo esperes. Estarás tomando sidra (¡o algo más fuerte!) y tarareando villancicos en tu auto o frente a una chimenea. Tu corazón habrá recorrido un largo camino y te encontrarás a ti misma sintiéndote feliz. Este es mi regalo para ti este año... la promesa que el infierno de estas fiestas eventualmente será reemplazado por el cielo de las fiestas.

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